
Objetivo: reconocer la Biblia como un libro sagrado y especial, a través de actividades lúdicas y creativas para fomentar el interés, el respeto y el amor por sus mensajes.
Concepto: La Biblia es un libro muy especial y sagrado. En ella están escritas historias que nos enseñan cómo es Dios, cuánto nos ama, y cómo podemos vivir haciendo el bien. La Biblia nos habla del amor, la amistad, el perdón y la fe.
Actividades:
Nombre: descubro la biblia
Fecha: 25 de abril
Para dar inicio a la actividad la docente coloca varias «huellas» en el aula que llevan a un “tesoro” escondido: una Biblia. Al encontrarla, la abren entre todos y la docente dice:
—Este es el libro más importante que tenemos para hablar con Dios y conocer lo que Él quiere para nosotros.
Los niños se convierten en “exploradores bíblicos” y reciben una lupa de cartón para observar la Biblia, tocarla con respeto, identificar que tiene muchas páginas, letras pequeñas, y que no es un libro para jugar, sino para aprender con amor.
Luego dibujan lo que más les llamó la atención y comparten cómo creen que se cuida un libro tan importante.
Nombre: veamos la biblia
Fecha: 02 de mayo
Se inicia la clase compartiendo a cada estudiante una biblia. posteriormente se realizarán unas preguntas tales como:
¿Has visto este libro?
¿Sabes cómo se llama?
¿Quién crees que lo escribió?
Continuamente se hace una explicación corta y clara «La Biblia es un libro muy especial. En ella aprendemos sobre Dios, su amor, y cómo debemos vivir siendo buenos con los demás.»
Para finalizar, la docente con ayuda de los estudiantes, leen un versículo de la biblia.
Nombre: La Carta de Dios
Fecha: 09 de mayo
Para dar inicio a la actividad la maestra en una bolsa escribe varios nombres de libros de la biblia con un capítulo y un versículo específico, cada estudiante saca uno y debe buscarlo en el libro, luego de buscarlo y leerlo pueden compartir algunos y preguntar qué entienden sobre este tema al finalizar la maestra les cuenta que Primero, la Biblia se divide en libros. Por ejemplo: Génesis, Salmos, Mateo, Juan…Cada libro tiene capítulos, como si fueran los grandes números. Y dentro de cada capítulo hay versículos, que son frases o partes muy cortas.
